Noa aprendió a patinar en octubre de 2009, cuando todavía no había cumplido 3 años. Cuando fui a apuntarla pregunté si no era demasiado pequeña para que empezara a patinar y entonces Javi, el chico que le enseñó, me dijo: "si sabe caminar, puede patinar". Manos a la obra. Así fue como empezó todo:
Y desde entonces le encanta patinar. Claro, va por épocas... y según el clima asturiano que no siempre acompaña.
Siempre uso rollers (las ruedas en línea). Pienso que fue por comodidad y por inversión porque el que sean extensibles la verdad es que valía la pena.
Pero, querramos o no, ya empiezan a regirse por ciertas modas y nosotros, a pesar de entendemos sus etapas y sus sueños, no siempre accedemos a lo que "quiere". Y en este caso, lo que quería eran los patines de "Yo soy Luna", la nueva serie de Disney. De momento los venderá Amazon a partir del 1 de junio al módico precio de 79,99 euros. Vamos, ni de coña vamos a invertir ese dinero en unos patines, entre otras cosas porque la numeración es fija (ya sabemos que los pies de los niños crecen de noche y de un dia para otro), porque no había patinado nunca en patines de 4 ruedas en paralelo (y no sabíamos si se le iba a dar bien o no) y porque... no. Así de clarinetes.
Fue entonces cuando la madre de una amiga de Noa me dijo: "voy a buscar en casa unos de María que ya le quedan pequeños y quizas puedan valerle a Noa"...
Noa ya estaba que flipaba. Le quedan muy bien de numeración y la verdad que con cuatro tonterías que le explique yo para patinar con frenos delanteros se le dió fenomenal.... Pero yo sé que ella quería unos patines que fueran "suyos" y entonces se me encendió la lamparita...
Con un boli Pilot (los que se borran con calor) me puse a dibujarle unas alas (ella quería alas en los patines, el resto le daba igual). Y cuando vine como quedaba la primera, pues me vine arriba y me puse a dibujar...
Lo primero que tuve a mano para pintar sobre la bota fueron rotuladores textiles... ¡Y funcionó! El calor fijaba el color y quitaba la base del Pilot... Pero ya les dije que me vine arriba. Noa quería que fueran muy suyos... y muy Noa quedaron...
Este domingo los probó para la sesión fotográfica y esta encantada con ellos
El próximo paso será cambiar los cordones, mejorar los rodamientos y comprar las protecciones correspondientes... No es cuestión de los casi 80 euros, es cuestión de los valores que intentamos transmitir a nuestra hija. Eso y que con la imaginación y cuatro tonterías pueden conseguirse cosas muy bonitas, únicas e irrepetibles. Como ella misma...
Hasta la próxima!